jueves, 7 de marzo de 2013

Educar a los niños y niñas para que aprendan a perder


¿PORQUÉ ES IMPORTANTE QUE LOS PEQUEÑOS APRENDAN A PERDER?

Es fundamental que las personas aprendan a manejar las derrotar y a gestionar los sentimientos de frustración que están llevan consigo.
  • Si aprenden a perder, su autoestima se protege y se refuerza. El que sabe perder no ve la derrota como algo personal, como una falta de capacidades o de valía personal, lo ve como algo normal que ocurre en diversas situaciones y que puede cambiarse.

  • Contribuye a mejorar sus habilidades sociales. Si saben participar y jugar con deportividad, sin miedo a perder, tendrán un incremento de sus habilidades y capacidades sociales.

  • Se fomenta la perseverancia y la capacidad de esfuerzo.

  • Aprenden a no centrarse en el éxito o fracaso, sino en la actividad en sí misma.

  • Comprenden el valor de la posibilidad de cambio y de mejora y que esto depende de uno mismo.

  • Los pequeños que saben perder, crecen sabiendo que el fracaso y la frustración son partes irremediables del camino, pero no insalvables. Aprenden a manejar y gestionar estas situaciones.
  • Aprenden a ser cooperativos y no tan competitivos.

¿CÓMO HACEMOS QUE LOS NIÑOS Y NIÑAS APRENDAR A PERDER?
  • No le evites la frustración. En ocasiones tendemos a darles todo lo que quieren para que no se sientan mal y esto es un error. No se trata de hacer que el niño o la niña lo pase mal, pero sí de que experimente la sensación. De esta forma no se dejaran sobrepasar por el sentimiento de frustración, aprenderán poco a poco a gestionar sus frustraciones y se enfrentaran a ellas, porque lo verán como un sentimiento normal.
  • Déjale que gane de vez en cuando, que experimente ambos sentimientos. Es importante que además de experimentar la derrota, los niños y niñas experimenten la victoria. Y que aprendan a ganar sin ridiculizar y con deportividad.
  • Dales ejemplo. Los pequeños aprenden más de lo que ven, que de lo que les decimos. Aprenden por mimetización de los adultos más cercanos. Cuando compitamos debemos mostrar una actitud deportiva tanto si ganamos como perdemos. Ni enojarnos, ni ridiculizar y mostrarle como ganamos todos por la diversión del juego, como aprendemos cuando perdemos.
  • Pon limites a su enfado. Cuando el niño o la niña pierda y se enfade, debemos ponerle limites, no es bueno dejarle que grite, que patalee, que este de morros…no le des demasiada importancia al enfado del pequeño, responde a éste con sentido del humor. Explícale que hoy ha perdido, pero que otro día ganara, pero que si está enfadado no podrá disfrutar de otras actividades. Si le ayudamos a cortar su enfado, le estamos enseñando a gestionar su frustración y a auto controlarse.
  • Hazle ver los beneficios de participar. Habla con ellos, emplea el sentido del humor cuando juegues con ellos. Ríete cuando te equivoques y pierdas. Enséñale que el objetivo es disfrutar en compañía de una actividad conjunta, que no se trata de ganar o perder.
  • No alabes al ganador y ridiculices al perdedor, ni permitas que ellos lo hagan. Emplea tu ejemplo y corta esas conductas. En lugar de eso habla de lo bien que lo habéis pasado, de lo que habéis reído, de lo que has aprendido en un momento determinado del juego, de cómo lo harás la próxima vez, etc.
  • Refuérzale cuando pierda y no se enfade. Cuando el pequeño pierda y no muestre un enfado, debemos reforzarle, continuar jugando con él, dejarle que elija otro juego y hasta ponérselo fácil para que gane en la siguiente ocasión.
  • Enséñale a manejar la derrota. Transmítele la idea de que perder no es algo negativo. El fracaso es parte del camino, si entiende esto, no lo verá como una dificultad insalvable, aprenderá a manejar sus sentimientos de frustración.
  • Educa en la perseverancia. En todo momento enséñale que la derrota no debe llevarnos al abandono. Que se gana más asumiendo una derrota y que podemos ser perseverantes y continuar esforzándonos para vencer en la próxima ocasión. Es fundamental que vean que si no alcanzamos una meta, esto no quiere decir que sea imposible lograrla. Debemos ayudarles a ver que paso para que no la alcanzáramos y que es lo que deberíamos mejorar o cambiar la próxima vez para superarnos.
  • Muéstrale que un fracaso, que una derrota no es algo negativo, que es una oportunidad de mejorar, porque existe la posibilidad de cambio y de aprendizaje.
Fuente: Portal Educativo Educapeques


miércoles, 27 de febrero de 2013

Nueva Bolsa de Empleo del sector de Sanidad y Servicios Sociales Agencia para el Empleo

La Agencia para el Empleo de Madrid pone en marcha una nueva Bolsa de Empleo Sectorial destinada a los de Empleos Blancos.

Ubicada en la Agencia de Zona de Vicálvaro, la Bolsa de Empleos Blancos (Sanidad y Servicios Sociales) es una iniciativa única con la que empresarios y trabajadores pueden acceder a un servicio gratuito, ágil y eficaz. Es un servicio de intermediación especializado que surge en base al crecimiento del sector del empleo blanco en nuestra sociedad y a las oportunidades de empleo que ofrece hoy en día a la ciudadanía.

El término Empleos Blancos está relacionado con una amplia gama de trabajos desarrollados en el ámbito de los llamados servicios de proximidad o servicios personales. Entre las múltiples actividades asociadas se encuentran: servicios de ayuda a domicilio, servicios sociosanitarios prestados a las personas institucionalizadas en residencias y centros de atención a personas mayores y dependientes o servicios prestados en el hogar, como por ejemplo los servicios dentro del vínculo familiar, (como cuidado de los niños, las actividades de refuerzo o apoyo escolar, servicios de guardería); los servicios para la calidad de vida a domicilio y la salud, por ejemplo de apoyo a las actividades domésticas. Estos tipos de empleos cobran una dimensión diferente a partir de la aprobación en 2006 de la Ley 39/2006 de 14 de diciembre (LAPAD).

Los técnicos de la Agencia detectan las necesidades de los empresarios y captan ofertas de empleo, seleccionando a los mejores candidatos en el menor plazo posible y realizando un seguimiento posterior.

Desde su puesta en marcha en el mes de noviembre de 2012, la Bolsa de Empleos Blancos ha contactado con más de 130 empresas e informado a más de 60 recursos vinculados con el sector. En este proceso de prospección de empresas ha captado 26 ofertas de empleo con 37 puestos de trabajo. Para cubrir estos puestos se han enviado a 171 usuarios, de los cuáles 155 son mujeres, con un resultado inicial de 13 inserciones.

Los trabajadores especializados en este sector interesados en acceder a la Bolsa de Empleos Blancos pueden inscribirse a través de las Agencias de Zona que la Agencia para el Empleo tiene distribuidas en el Municipio de Madrid.

La documentación necesaria para la inscripción incluye la tarjeta de demanda o mejora de empleo, DNI/NIE, permiso de trabajo (inmigrantes), curriculum vitae, vida laboral, acreditación de la formación académica y carnés profesionales.

Localización Bolsa de Empleos Blancos.
 Agencia de Zona de Vicálvaro.
 Avenida de Daroca, 327, Madrid. 
Tlf. 91 775 39 50.
 E-mail: azvicalvaroae@madrid.es

Gracias a Folder por equipar a los pequeños del Baloncesto.

Desde el ACPA queremos agradecer a Folder, de Ciudad de Barcelona, por haber invertido el importe necesario para equipar a los pequeños del Baloncesto. 

Os mostramos una foto de los guapos que están y de sus caritas de ilusión ¡se sienten ya en competición!

Lo dicho ¡gracias Belén y Paco!


viernes, 8 de febrero de 2013

Los 10 fallos más habituales al educar a un niño

1. No escuchar al niño: es bastante habitual que en muchas ocasiones no les demos tiempo suficiente a explicarse o a expresarse, cortándoles o siendo autoritarios o dando por hecho ya lo que nos van a contar sin darles la oportunidad para ello. Déjalo hablar, ten paciencia.

2. No reconocerle sus virtudes o puntos fuertes: parece que muchas veces solo nos fijamos en sus fallos o defectos para intentar corregirlos, y sin embargo nos olvidamos de alabarle las cosas que hace bien o sus puntos fuertes. El halago es un arma muy fuerte en su educación.

3. Hay que respetar su personalidad: cada niño es único y diferente. No tenemos porque educarle para que haga lo que el resto de los niños. Cada uno elige su camino, sus objetivos y propósitos, por lo que no todos los niños deben ser iguales.

4. Sobreprotegerles: es un error bastante común. La sobreprotección se produce por el temor de los padres a que le pase cualquier cosa al niño, desconfiando de su propia valía y acarreándole unas serias consecuencias. Hay que darle autonomía en su justa medida.

5. Acostumbrarles a que les hagan todo: son aquellos padres que hasta les siguen partiendo el filete cuando el niño tiene 9 años… A los niños hay que enseñarles a valerse por sí mismos, tienen una edad para aprender cada cosa, y cuanto antes lo aprendan mejor, sin apresurarse tampoco, claro.

6. Gritarles: por desgracias recurrimos al grito más de lo que debiéramos en muchas ocasiones. Los gritos les acarrean muchas consecuencias negativas, podéis verlas en el siguiente artículo si os interesa el tema:  Cómo educar sin gritos.

7. Cuando hay hermanos, intentar educarlos igual: una cosa es que al haber hermanos intentemos transmitirles los mismos valores, que es lo correcto, y otra cuestión es que intentemos que sean iguales en todo, que no es correcto. Como ya os he indicado antes, cada niño es distinto, y se debe educar en la individualidad. Un hermano tendrá unos puntos fuerte y otros débiles que habrá que corregir, y en otro hermano habrá otras cuestiones a limar.

8. Compararles: algo a lo que recurrimos constantemente. Mira tu hermano como…, si fueras como tu primo que…, mira Luis tu amigo lo bien que… Debemos evitar las comparaciones, cada niño es de una manera, y a lo mejor otro es mejor en esto o aquello, pero tu hijo lo será en otra cosa. Ellos ya saben compararse y usar sus propios modelos, no debemos atormentarles con continuas comparaciones todos los días.

9. No limitarlo en cosas sin verdadera importancia: está claro que si tu hijo te hace un buen dibujo en la pared de casa no está bien y te vas a enfadar, pero sopésalo, piensa si el dibujo es bueno, si es más importante la pared o la creatividad de tu hijo… No lo grites, corrígelo y dale los medios para que haga sus creaciones en el lugar adecuado. La creatividad, la imaginación y darle cierto margen de actuación, es muy importante para que tu hijo aprenda, explore y descubra poco a poco sus intereses, capacidades y limitaciones.

10. No comunicarnos: da igual la edad y el tema. La cuestión más importante a la hora de educar a un niñoes hablar con él y que él hable contigo. De sentimientos, de temores, de dudas, de amistad, de sexo… una buena comunicación creará un buen vínculo entre padres e hijo.

Fuente:  http://www.psicoglobalia.com

miércoles, 23 de enero de 2013

Solo hace los deberes si me siento con él

Mi hijo tiene 8 años y todas las tardes la misma lucha: tengo que sentarme con él a hacer los deberes e ir explicándole uno a uno lo que tiene que hacer. Si lo dejo solo no hace nada. De esta forma le tengo que dedicar toda la tarde. Me gustaría que fuera más autónomo. No me importa aclararle alguna duda, pero que hiciera la mayoría solo. ¿Qué puedo hacer?“

1. POR QUÉ SE PRODUCE
Este problema se puede producir por alguna o varias de las siguientes circunstancias:
a. Se ha creado un hábito
El niño se ha acostumbrado a realizar los deberes con su madre (o con otro adulto) y se ha establecido el hábito de hacer los deberes acompañado, explicándole las instrucciones de lo que tiene que hacer y se confirme si la tarea está bien hecha o no.
b. Dependencia
Además se ha creado una dependencia del adulto: no es capaz de afrontar las tareas por sí mismo.  El niño suele expresar rápidamente que no entiende o no sabe lo que tiene que hacer. Normalmente cuando tiene que hacer un ejercicio pregunta directamente : ¿Qué hay que hacer? De esta forma no intenta buscar soluciones o alternativas para resolver lo que le están pidiendo.
Por otro lado, necesita que papá o mamá le confirmen que está haciendo lo correcto. Si lo hace solo no sabe evaluar su propia realización
c. Dificultades de aprendizaje
En otros casos el problema se agrava si hay dificultades de aprendizaje. Por diferentes motivos el niño o la niña no sabe realizar las tareas porque no las ha aprendido, no dispone de conocimientos previos o  se encuentra tan retrasada en el aprendizaje que es incapaz de afrontarlas.
Imagínese el caso que estamos presentando de 8 años que tiene que leer un texto y realizar unas tareas de comprensión, pero su nivel de comprensión lectora apenas llega a comprender oraciones sencillas: no está en condiciones de afrontar la tarea que se le pide. Muchos niños tienen tales lagunas y retrasos en los conocimientos previos necesarios que no están en condiciones de afrontar los aprendizajes que se le proponen.
No disponer un cierto vocabulario, comprensión lectora o razonamiento matemático le impide afrontar muchas materias.
d. Se refuerza una conducta inadecuada
Al realizar las actividades con la ayuda de su madre o padre, está recibiendo una atención especial: los adultos están centrados totalmente en lo que está haciendo. Recibir atención de forma exclusiva siempre es reforzante para los chicos y contribuye a que esa conducta se mantenga en el tiempo.
El comportamiento que se quiere corregir (estudiar con ayuda de un adulto) obtiene un “premio”: la atención exclusiva de sus padres, que hace que ese comportamiento se afiance más.

2. QUÉ HABRÍA DE LOGRAR
Antes de intentar modificar este comportamiento es necesario tener presente dos situaciones:
a. Estar dispuesto a cambiar la situación
En primer lugar los padres tienen que estar dispuestos a hacerlo, puedan llevarlo a cabo y tengan la determinación de adoptar las medidas. Algunas familias no lo están  por razones que ahora no voy a entrar. En otros casos, estarían dispuestos pero no disponen del tiempo o la paciencia para llevarlo a cabo. Y en otros casos no existe la determinación: saben que van a ceder, que no van a ser constantes …
En cualquiera de los tres casos es mejor ni siquiera  intentar nada de lo que os propongo. Ya lo afrontaréis cuando podáis o queráis. Pero “amagar” suele empeorar las cosas y hacer más complicado volver a intentarlo.
b. Si hay dificultades de aprendizaje
Si una de las causas es que el niño o la niña tiene dificultades de aprendizaje, lo importante no es cambiar este hábito sino afrontar las dificultades.
Pueden recibir un refuerzo o apoyo escolar en el colegio, la ayuda de un profesor particular o en este caso, de los propios padres.
En casos más graves, el niño o la niña necesite que la enseñanza se le adapte y se le propongan objetivos y contenidos que puedan estar a su alcance.
Los más indicados para saber si el niño tiene dificultades de aprendizaje son sus propios profesores: tened muy en cuenta su opinión.

3. CÓMO CONSEGUIRLO
Los pasos a seguir serían los siguientes:
1º. Explicarle la situación
A partir de los 7 u 8 años los niños y niñas deberían hacer los deberes solos. Si se quiere conseguir que lo hagan les explicaréis previamente lo que se pretende y los motivos por los que debe ser autónomo en este aspecto. Aunque parezca que no tiene importancia, que los niños sepan lo que se pretende y las razones, es fundamental para que se sientan implicados y dispuestos a hacerlo
Se lo ofreceréis como un privilegio, no como un castigo o una consecuencia negativa.
2º. Marcar un tiempo de principio y fin
El tiempo dedicado a los deberes tiene que ser limitado: con principio y fin. Muchas familias pasan horas durante la tarde y el tiempo de los deberes concluye cuando estos se acaban. Suele ser un error ya que en estos casos se pierde muchísimo tiempo.
Mejor avisar que a determinada hora se termina y si los deberes no están terminados, al día siguiente intentará aprovechar más el tiempo.
En estos casos se puede avisar a sus profesores de que durante unos días se está llevando a cabo este “tratamiento”
3º. Estar con él en la mesa
Durante los primeros cinco días aproximadamente, los padres pueden estar sentados en la misma mesa que él, a cierta distancia, pero sin implicarse en la tarea. Es decir, no le leerán las instrucciones ni le explicarán lo que tiene que hacer.  Tendrá que esforzarse por entender lo que se le pide o buscar una forma de solucionar por sí mismo las tareas.
Cuando falten unos minutos para terminar podrá explicarle algunas dudas, pero será algo muy puntual. No pasa nada porque no lleve los ejercicios sin hacer, en ese caso se le dirá al niño que explique a su profesor que no sabía qué hacer. Es mejor que el profesor sepa que no sabe hacerlos que llevarlos hechos, pero en realidad sin dominar la tarea.
4º. En la misma habitación pero alejados
En una segunda fase, se puede permanecer en la misma habitación que el niño, pero sentado en otro lugar. Por ejemplo, el niño o la niña trabaja en la mesa del comedor y mamá o papá está sentado en el sofá leyendo un libro. Esto se puede seguir durante otros cinco días aproximadamente.
5º. Trabajar en solitario
En la última fase  el niño trabajará ya solo en su mesa y habitación. Al principio los padres pueden estar  presentes pero abandonarán de vez en cuando la sala en la que esté haciendo los deberes. Más adelante estará solo desde el primer al último momento.
6º. Reforzar
Es muy importante reforzar la conducta adecuada, no la inadecuada. Eso implica “sorprenderlo” cuando esté trabajando solo, dar muestras de satisfacción por las tareas que sabe afrontar sin ayuda, valorarle y reconocerle que sepa buscar soluciones por sí mismo.

Al principio será costoso, no os lo niego, pero ¿qué queremos? ¿Que su hijo “cumpla el expediente” de llevar los deberes hechos (en su mayoría por los padres) al colegio o que su hijo sea autónomo y sepa solucionar la primera responsabilidad seria de su vida, los estudios?

Fuente: Jesús Jarque García, pedagogo y orientador
             http://www.jesusjarque.com/

jueves, 17 de enero de 2013

Escuela de padres: 10 buenos hábitos que te ayudarán a organizar el estudio de tus hijos
  1. Ten todo el material de estudio de tus hijos reunido en un mismo espacio y lugar, de esta forma será más sencillo tener todo lo que necesitan a mano y no perderán tiempo buscando cada cosa por un sitio de la casa.
  2. Clasifica el material de uso cotidiano de cada uno de tus hijos en un lugar específico solo para ese hijo, puede ser una balda de una estantería, un revistero de cartón, una caja de plástico…
  3. Clasifica el material impreso que tengas por áreas y ciclos, usa un archivador que vayas actualizando constantemente, o revisteros de cartón con etiquetas (ciencias de 4º, lenguaje de 6º, etc.
  4. Ten cestas, cajitas, botes, etc., donde los lápices, colores, rotuladores, pinzas, gomas, sacapuntas, encuadernadores, chinchetas, etc., estén clasificados y al alcance de la mano de forma fácil.
  5. Dedica cada día un rato a pensar y preparar qué haréis mañana. Tener todo a punto te adelantará mucho el día siguiente.
  6. Cada día, al terminar vuestro tiempo de estudio, haz que tus hijos te ayuden a recoger y dejar todo en su sitio de nuevo, así mañana lo podrán volver a utilizar con facilidad.
  7. Utiliza un temporizador. Tiene varias utilidades, por un lado sirve para que el niño sepa que solo estará haciendo esa actividad equis minutos si se trata de algo que el niño no disfruta tanto pero tú consideras que es necesario que lo haga, saber que son solo esos minutos y no más les ayuda a concentrarse y sacar adelante esa tarea que saben que tiene un fin cercano. Por otro lado, cada vez que dejes a los niños haciendo solos algún trabajo y tú te vayas a la cocina ponte un temporizador y cada 20 o 30 minutos, cuando suene, ves a ver cómo van, si necesitan ayuda, etc.
  8. Revisa cada año que material quedó ya obsoleto para la edad de tus hijos y deshazte de él, regálalo, dónalo, o tíralo si no lo puede aprovechar otro niño ya. Vaciar de material que ya no utilizas tu casa dejará más espacio para ordenar y organizar mejor el que sí usas y para poder adquirir nuevo material que te interese.
  9. Lleva control de todo lo que estáis haciendo y de lo que tenéis pendiente en una agenda o planificador. Anotar todo te ayudará a que cubras lo que vayas dejando y a enfocarte en tus objetivos para con el estudio de tus hijos.
  10. Programa sesiones regulares en tu agenda para revisar lo que estáis haciendo y cómo y si hay alguna cosa que deseas modificar o hay algo que quieres implementar, etc. La revisión constante de lo que se está haciendo te ayuda a mejorar y a adaptar lo que haces a las necesidades de tus hijos todo el tiempo.

sábado, 22 de diciembre de 2012

VOLVEMOS EL 8 DE ENERO....

21 de Diciembre, último día de clase, el ACPA ha entregado un obsequio navideño a todos y cada uno de los profesores y personal del centro en nombre de todas las familias a las que representa. 
Con este bonito gesto por parte de las familias, para agradecer la labor docente del centro, cerramos el primer trimestre escolar y el año 2012.

Desde aquí os animamos a que nos hagáis llegar vuestras impresiones de este primer trimestre: Qué habéis echado en falta? Qué os ha gustado? Que no os ha gustado? .... del trabajo de la actual junta del ACPA........ Y de esta forma hacerlo mejor para el segundo trimestre, o lo que es lo mismo, el año que viene :) ....

Nos volvemos a ver en el 2013.........